Se levantó con esfuerzo. Sujetándose a la pared, temblando tanto que a duras penas podía mover los pies, consiguió llegar a la cocina. No quedaba vainilla. Extracto de limón. Le quemó la garganta y le dio una arcada; apretó los labios para volver a tragárselo. Preparó té, con mucha miel; lo tomó a pequeños sorbos en la oscuridad. A las seis, en dos horas, la licorería Uptown de Oakland le vendería un poco de vodka. En Berlkeley tendría que esperar hasta las siete. Ay, Dios, ¿tenía dinero? Volvió sigilosamente a su habitación y miró en el bolso que había encima del escritorio. Su hijo Nick debía de haberse llevado su cartera y las llaves del coche. No podía entrar a buscarlas al cuarto de sus hijos sin despertarlos.
Había un dólar
con treinta centavos en la calderilla en el bote del escritorio. Revisó los
bolsos del armario, los bolsillos del abrigo, un cajón de la cocina, hasta que
reunió los cuatro dólares que aquel maldito paki cobraba por una petaca a esas
horas. Los alcohólicos enfermos le pagaban. Aunque la mayoría compraba vino
dulce, porque hacía efecto más rápido.
Extracto del cuento Inmanejable.
Libro: Manual para
mujeres de la limpieza
Autora: Lucia Berlin
Alfaguara
432 páginas
Fecha
publicación: 06/2016


¡Muy bueno!
ResponderEliminar